• Our Staff

    Olivia Muñiz Rodríguez | Program Director


    Olivia is from a San Miguel family of 6 brothers. Her high school and university studies were at Instituto Anglo Mexican de Cultura in Mexico City where she graduated as an English teacher. She returned to San Miguel where she taught for 7 years in several schools: Fuego Nuevo Secundaria, El Pípila Preparatoria, and Colegio Fray Pedro de Gante. In 1995, her godfather, Bob Herbert, introduced her to Lady Alice Minton who hired her to work for Feed with Hungry, which at that point had at 4 kitchens. Today Olivia is responsible for all organizational aspects: human resources management and relationships with non-profit organizations, public schools, DIF (Desarrollo Integral de la Familia), and the city government. During the past 13 years, Feed the Hungry has given her enormous satisfaction because she is proud to be part of an organization that is concerned for the future of Mexico’s children.




    Chris Peeters | Director of Finance


    Chris PeetersChris grew up in the Flemish part of Belgium as member of a large family. He studied electronics and then lived and worked for 10 years in Malta where he was employed in a financial services company. He became the in-house database programmer and also managed the ship registration aspect of the company. In December 2001, Chris moved to SMA where he became involved with Feed the Hungry when he volunteered to implement a computerized system to facilitate the food distribution from the warehouse. Later he was hired by Feed the Hungry to expand this system and to include all the financial aspects of the Feed the Hungry operation. As a result, the organization has the capability to monitor the individual kitchens closely. Chris is currently keeping track of the financial aspects of the organization and reports to the Board.




    Feed the Hungry Kitchen Supervisory Staff:


    María del Carmen García Rangel

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    Yo soy María del Carmen y les voy a contar un poco de mi vida. Yo de chica no fui a la escuela, solo fui 2 años porque mis papás me sacaron para que les ayudara en la casa. A los 18 años me casé, pero mi esposo empezó a no trabajar. A los 3 meses yo ya estaba esperando mi primer hijo, pero yo no sabía como hacerle para trabajar y ponerme a vender algo, porque yo no tenía ni una mesa. Un día pasó un señor vendiendo mesas y me dijo que le comprara una, yo le dije que no porque no tenía dinero, pero él me dijo que le diera 2 charolas que tenía de papel maché y me daba la mesa. Así que le dije que sí y me dejó la mesa. Al otro día yo quería vender gelatinas pero solo tenía dinero para una bolsita, pero a pesar de esto, me puse a vender mis gelatinas y mi esposo seguía igual, no trabajaba y llegaba bien borracho. Ya después yo seguí vendiendo mis gelatinas y tamales. Tuve 4 hijos y duré 17 años de casada, ya que después de éste tiempo él se fue con otra mujer y jamás nos buscó. A los 2 años pidió el divorcio.

    Después supe que se iba a abrir una cocina en el Centro de Crecimiento y pues fui a pedir trabajo, y gracias a Dios y a ustedes sí me dieron trabajo en el cuál duré 10 años; de ahí me cambiaron a la escuela Secundaria “Fuego Nuevo” en la que duré 5 años y gracias a Dios, a la Maestra Olivia y a todos ustedes que me han apoyado, ahora me cambiaron a la oficina de Moras No. 47.

    Mis hijos: Alejandra, Jessica, Mireya y José Luis, así como yo María del Carmen les damos las gracias. Saludos.

    María Rosario Aguado Rangel

    Mi nombre es María del Rosario Aguado Rangel. Nací el 16 de Mayo de 1973 en el D.F. Tengo 4 hijos: Daniel de 14 años, unas gemelas de 10 años y mi pequeño bebé de 8 meses.

    A los 8 años nos vinimos del D.F. a vivir al pueblo de los Rodríguez, ahí vivían los papás de mis papás. Ahí estudié la primaria y secundaria. Nunca reprobé ni un año, ahí conocí nuevos amigos y me gustaba mucho la calle donde vivía; crecí y entré a la secundaria. Mi papá era muy recio con nosotros y no quería que estudiáramos, golpeaba mucho a mi mamá y tomaba demasiado y por su vicio era que teníamos problemas económicos. Así que decidí trabajar para ayudar un poco a mi mamá y así poder continuar con la secundaria por las tardes. Cuando terminé quise estudiar el Video-Bachillerato pero se me ponía cada vez más difícil, pues tenía que ayudar a mi mamá con los gastos de la casa y aunque mis dos hermanos me ayudaban, no era suficiente. Pero me animaban mucho para que siguiera, así que me inscribí en el CBTis No. 60 de San Miguel de Allende y por las tardes trabajaba en un taller de arreglos navideños donde duré 9 meses; luego me cambié a un taller de artesanías en donde aprendí a pulir y soldar artesanías de alpaca y latón y llegaba a mi casa hasta las 9 de la noche a hacer tareas y esperar el nuevo día.

    En el 4º Semestre se me empezó a hacer muy pesado, podía aguantar el trabajo, la escuela y mis tareas, pero ya no me alcanzaba para mis gastos y aunque me ayudaban mis hermanos, no podíamos con todo. Me tuve que salir de la escuela porque en ese tiempo. Mis papás se separaron y mi papá se fue a vivir a E.U. con otra pareja y mi mamá se quedó sola con nosotros y como a los 2 meses que se fue falleció mi hermano Javier, el mayor de todos, que era el que me ayudaba con los gastos de la escuela. En ese tiempo yo tenía 17 años y me empecé a deprimir tanto por los problemas que tenía y empezaron a bajar mis calificaciones y perdí una beca que tenía. Después decidí salirme de estudiar y me puse a trabajar en el restaurante Mama Mía de mesera y al año entró mi mamá a trabajar conmigo de cocinera. Los fines de semana, doblaba turno; por la mañana trabajaba de mesera y por la noche en la caja. Cuando ví que mi situación económica mejoraba, quise seguir estudiando pero tenía que entrar a unos cursos y empezar desde primer semestre. Yo siempre he pensado que nunca es tarde para estudiar y aprender algo nuevo; pero después pensé mejor en seguir trabajando para ayudar a mis hermanos para que terminaran sus estudios.

    A los 18 años conocí a mi esposo; duramos 8 meses de novios y nos casamos. No estaba en mis planes casarme, puesto que quería seguir ayudando a mi mamá con los gastos, pero me embaracé y no me arrepiento, porque ahora soy muy feliz y el nacimiento de mi bebé me ayudó para olvidar muchas cosas que pasé en mi adolescencia. El amor de mi esposo y sus cuidados me sirvieron para ya no estar más triste. A mi mamá le fue cada vez mejor en su trabajo del restaurante, ya cumplió ahí 18 años, se superó en su trabajo y en su vida personal. Y bueno, cuando yo me casé, sí me salí; duré ahí 4 años.

    Cuando mi hijo Dany cumplió 6 años, volví a embarazarme y fue cuando nacieron mis gemelas, y durante todo ese tiempo no había trabajado hasta que conocí  “Feed the Hungry”.

    En mi comunidad de Galvanes hay una cocina que da de comer a Secundaria y Kinder. Ahí trabajé 2 años y medio y me gustaba mucho darles de comer a los niños y cocinar para ellos. Después me cambiaron para San Miguel y ahora superviso las cocinas y entreno a las cocineras con los nuevos menús.

    Me gusta mucho lo que hago porque he aprendido cosas nuevas, como a manejar y a usar un poco la computadora; tengo más contacto con las cocineras y especialmente con los niños que es lo que más me gusta. Creo que hay un buen ambiente de trabajo, me llevo bien con mis compañeras y sobre todo tengo mucho que agradecerle al programa, especialmente a la Mtra. Olivia Muñiz que me dio la oportunidad y la confianza para tener éste trabajo, me siento muy a gusto, tanto que me hace olvidar los problemas que tuve de niña al ver tantas caritas felices en las escuelas. A donde voy me siento muy tranquila y pienso echarle muchas ganas y superarme aún más para darle a mis hijos lo que a mí me faltó de niña, y bueno, por último siempre he tenido una ilusión en la vida, desde niña pensé que cuando mis hijos ya no estén conmigo me gustaría tener un lugar propio para ayudar a niños de la calle o ancianitos que lo necesiten.

    Laura Méndez López

    ¡Hola! Mi nombre es Laura Méndez López; nací en México, D.F. el día 24 de marzo. Mis padres José Méndez Bautista y Francisca López Sánchez, los dos originarios de Salvatierra, Gto. Soy la mayor de la familia; fuimos 4 hermanos, 3 mujeres y un varón. Vivimos en Salvatierra del año ´77 al ´81, y después nos fuimos a la ciudad de México. Estudiamos en la escuela “Juan Escutia” de la Colonia Tetelpan Delegación Álvaro Obregón durante el ciclo escolar que comprende de 1º. A 3º. Nos tuvimos que cambiar por el motivo del temblor de 1985 porque nuestra casa estaba cerca de una barranca y se podía desgajar. Mis padres nos llevaron al Estado de México a un lugar llamado Almoloya del Río; nos anotaron de nuevo a la primaria hasta terminarla. Yo quería seguir estudiando pero ya no se pudo porque mi padre se enfermó mucho y tuvimos que trabajar para ayudarle con los gastos de la casa. Mi mamá pensó  y nos compró dulces y chicles cubiertos de calabaza y en fin, muchas otras cosas más y una canasta para cuando llegábamos de la escuela, primero comíamos y después nos íbamos a vender a las casas y a los talleres de costura, porque no quedaba de otra. Mi mamá se dedicó también a lavar ropa ajena, después vendimos ropa, pero fue por poco tiempo.

    La gente yo creo que nos veía muy apurados o no lo sé, pero un día que no olvidaré, la Sra. del taller que era nuestra clienta porque siempre nos compraba dulces, nos dijo: -¿Niños, quieren aprender a pegar botones, abrir costura y pegar broches?  Le dijimos: Sí señora como no, díganos cuando venimos. Empezamos el lunes y nos dio una alegría; cuando llegó el sábado empezaron a pagar a todos y luego nos llamaron, niñas faltan ustedes, vengan, nos pagaron a mí y a mi hermana la menor. Fuimos al mercado a comprar cosas para la casa que hacían falta, y duramos trabajando como 5 años. Después mi hermano se fue como ayudante de una aceitera y poco a poco fue aprendiendo el oficio, llegó el día que me dijo: -¿Quieres ayudarme? y me fui a trabajar con él a la aceitera. Le ayudaba a despachar y llevar pedido a una gasolinera que estaba a unos pasos del negocio y duramos como 5 años trabajando en Santiago Tequistengo, Estado de México, hasta que un día llegó un tío hermano de mi papá. El nos comentó que si queríamos venir a San Miguel de Allende, Gto., para ver unos terrenos que eran ejidos y podíamos probar suerte a ver sí la suerte era buena y nos hacíamos de un pedazo de tierra grande. Lo comentamos con toda mi familia y no queríamos, pues teníamos todo lo necesario allá, agua que no se paga porque ahí nació en el pueblo, por eso se llamó Almoloya del Río, Estado de México.

    Llegamos a San Miguel de Allende, Gto., todo esto eran ejidos y todos decían ser dueños. Unos nos decían ¿quién les vendió?, contestábamos tal s
    Sr., pero nos decían no él no es el dueño, bueno un relajo espantoso que decidíamos de ratos mejor dejar esto por la paz, pero luego pensábamos y sí se arreglan vamos a perder lo que ya dimos. Mejor nos quedamos a ver que pasa si se gana o se pierde dijimos, nos quedamos en nombre de Dios. Hicimos una casita de cartón, traíamos agua del centro para tomar; para lavar nos íbamos a la colonia Olimpo con una amiga y le daba para el agua que gastábamos.

    Mi primer trabajo fue en Textiles López, quedaba ubicado en la calle Ancha de San Antonio en frente del hotel Aristos, como costurera. Un tiempo después, me fui a México unas semanas de vacaciones con mi familia, y de regreso me comentó una Sra.: -Laura, ¿quieres trabajar con la maestra Olivia? Les dije: -Sí, ¿quién es, dónde vive? Nos conocimos y me contrató para la cocina Miguel Hidalgo en el ´99. De ahí he dado servicio en varias cocinas como son: Emiliano Zapata, San Miguel Viejo y San Luis Rey. Después me dio  la oportunidad de trabajar con ellas en la oficina de Moras No. 47, donde he aprendido muchas cosas que no sabía. Me encanta trabajar con ellas, hacen un buen equipo y una buena organización de trabajo. Lo que me gusta es las visitas a la cocinas, procurar como preparan y seguir orientando si se puede hacer mejor. Me gusta tener limpio cada lugar de trabajo, sobre todo el área que me toca, aunque tarde, pero me doy un tiempo para dejarla limpia. También me gusta meter información de las cocinas y me resulta interesante  procurar los pagos de la oficina para tener todo al corriente como son el agua, la luz, el cable, llevar y traer correspondencia de La Conexión, para estar al tanto de lo que se ofrece con las personas del extranjero. Espero les sea de gran agrado. Gracias.

    Sonia Vazquez Guerra

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    Nací el 20 de abril de 1981, hija de Alicia Guerra y Guadalupe Vázquez. Yo nací en el rancho de Jalpa y allí mismo ingresé al kinder, primaria y secundaria. Mi primer trabajo fue a los 14 años en Querétaro en limpiar una casa. Trabajé ahí un año y luego de niñera por 2 años; después volví a trabajar en mi rancho dando kinder un año y después me casé.

    A mis 18 años, tuve mi primer niño, dos años después tuve el segundo, y me dediqué a mis hijos. Cuando el primero tenía 5 años entré a trabajar a la cocina de la escuela primaria de Jalpa en donde duré 3 años, y después me pidieron que los ayudara a supervisar las cocinas. Llevo un año trabajando de supervisora y lo que más me gusta de mi trabajo es que he conocido muchos ranchos que no conocía y muchos lugares, también que me enseñaron a manejar, y que gracias a mi trabajo he conocido a muchas amigas.


    C.P. Miriam Becerra

    Mi nombre es Miriam Lucía Becerra Escobedo y nací en San Miguel de Allende, Gto. Soy la mayor de 4 hermanas. Mi papá es maestro y mi mamá se dedica al hogar.

    Estudié de 1º. a 4to. Grado de Primaria en la Escuela “Gabriela Mistral”, que es donde mi papá trabajaba como maestro en ese entonces. Después me cambiaron al Colegio “Fray Pedro de Gante”, en donde terminé la Primaria y estudié la Secundaria. La Preparatoria la estudié en el CBTis No. 60.

    Después de terminar la preparatoria, teniendo 16 años, no me iba a ser posible seguir estudiando debido a la situación económica, pero entonces empecé a trabajar en un despacho contable y después de 2 años llegó a San Miguel la Universidad de León, con un sistema de estudio para personas que trabajan, lo cual me permitiría estudiar y trabajar para poder pagar la Universidad. Así que me inscribí en la carrera de Contaduría Pública, la cual terminé hace 6 años. Enseguida que terminé la carrera, empecé a estudiar inglés, ya que siempre me gustó y pienso que en esta ciudad es muy importante saberlo por la cantidad de extranjeros que viven aquí.

    Desde hace año y medio, trabajo para el programa “Feed the Hungry”, gracias a que me recomendaron con la Sra. Mary y la Mtra. Olivia, la cual cabe mencionar fue mi maestra de inglés en la secundaria. En la organización me encargo de ingresar la información contable en un programa diseñando para tener el control interno de la misma, y de procurar que toda la documentación se lleve conforme a las disposiciones fiscales vigentes, entre otras cosas.

    Estoy muy agradecida de trabajar para este programa que se dedica a dar alimento a una gran cantidad de niños de esta ciudad, y aunque mi trabajo lo realizo exclusivamente en la oficina trabajado con la información contable, trato de llevarlo a cabo lo mejor posible para que con mi granito de arena pueda ésta organización seguir funcionando y realizando esta extraordinaria labor social.

    C.P. Ángeles Ladrillero Ceballos

    Mi nombre Ma. de los Ángeles Ladrillero Ceballos. Nací en San Miguel de Allende, Gto., el 5 de Julio de 1964. Ocupo el 4to. lugar de 6 hermanos; todos viven hasta hoy día, los quiero y los admiro porque todos son personas trabajadoras y sobre todo respetan los ideales de cada uno y de nuestras familias. Todos profesionistas en diversas áreas. Mis estudios los realicé aquí en San Miguel:
    Primaria    Colegio Maestro Justo Sierra
    Secundaria    Fuego Nuevo
    Preparatoria    CBTis No. 60
    Universidad    Escuela Superior de Contaduría y Administración de Celaya (ESCACE), la cual depende de la Universidad de Guanajuato.

    Estudié Contador Público. Al tiempo que estudié, tuve la oportunidad de trabajar los fines de semana (viernes y sábado) en un despacho contable que ya no existe; mi jefe fue el C.P. Tomás Mosqueda López. Después de aquí se me presentó la oportunidad de entrar a cubrir una incapacidad por maternidad a “La Esmeralda”, lo cual se prolongó desde Noviembre de 1989 a Julio de 1999. Después de éste periodo, quise ocuparme de mi familia pero no se me dio el hogar, por lo cual se me presentó nuevamente la oportunidad de regresar a “La Esmeralda” y nuevamente el período fue de Abril 2001 a Junio de 2007. Mi puesto en esta empresa fue el de Tesorería.

    A partir de enero 2008, se me presentó  la oportunidad de entrar a “Feed the Hungry”. Me parece un programa fabuloso y me gusta todo lo que aquí se realiza. Mi trabajo aquí, parte es en la oficina y otra parte supervisar las diferentes cocinas con que actualmente cuentan.

    Como mujer me gusta muchísimo la cocina, me gusta ira a clases sobre esto, y he asistido a cursos como repostería, chocolate, gelatinas artísticas y cocina francesa.

    Soy casada y por fortuna Dios me envió como esposo un hombre demasiado bueno al que amo con todo mi corazón y no lo cambiaría ni por todo el oro del mundo. Su nombre es David Araiza López. Nos casamos el 6 de Julio de 2000 y tenemos 3 hijas. La mayor se llama Juana Elizabeth, cursa 4to. Semestre de Prepa y tiene 16 años; la 2da. se llama Paola Karina, estudia 2do. de Secundaria y tiene 13 años; y mi pequeña se llama Gabriela de los Dolores, cursa 5to. de primaria y tiene 11 años. Mi padre fue el Sr. Nicolás Ladrilleros, un hombre para mí admirable el cual me inculcó valores; él falleció hace 4 años y su partida para mí fue muy dolorosa. Mi madre se llama María Paula Antonia, actualmente vive, se ve aún con mucha vitalidad y fuerza, y próximamente estará cumpliendo 81 años. Ella desde niña trabajó; sus padres y hermanos fueron comerciantes y ella en esto se desempeñó.

    Espero aportar lo mejor de mi persona en éste trabajo apoyando fielmente a las tareas que se me den y así tener la oportunidad de seguir laborando en éste programa y dar el resultado que de mí esperan.