Comidas y Nutrición

Feed the Hungry San Miguel opera cocinas en escuelas de nivel preescolar y primaria en 37 comunidades dentro del municipio de San Miguel de Allende.

Treinta y tres de ellas están en comunidades rurales, mientras que cuatro de ellas están ubicadas en áreas urbanas marginadas. En la mayoría de las comunidades se contrata cocineros, se les capacita y se les otorga un salario mensual y prestaciones; mientras que en las cocinas restantes un pequeño grupo de madres voluntarias es el encargado de cocinar y servir los alimentos. Tanto cocineros(as) asalariados(as) como madres voluntarias reciben capacitación recurrente y son monitoreadas por los supervisores que visitan las cocinas semanalmente. La directora del programa de comidas y la nutrióloga visitan cada cocina periódicamente para asegurarnos de que se mantienen los más altos estándares, así como para cerciorarnos de que cualquier problema o situación de mantenimiento se  resuelva lo antes posible. 

Vegetales frescos y otros insumos de abarrotes son entregados semanalmente por un cuerpo de voluntarios. La nutrióloga determina los requerimientos nutricionales y calóricos para cada escuela y un chef capacitado desarolla recetas y menús apropiados. Los variados menús se estructuran para incluir todos los grupos delineados en el  Plato del Buen Comer y para satisfacer el 30% de las necesidades calóricas de cada niño en cada etapa de su crecimiento. El menú cambia cada estación para así incluir frutas y verduras locales de temporada.   

  • Un niño de preescolar requiere entre 1000 y 1200 calorías diarias
  • Un niño de primaria requiere entre 1200 y 1500 calorías diarias
  • Un niño de secundaria requiere entre 1500  y 1700 calorías diarias

Todas las comidas balanceadas que se preparan en nuestras cocinas escolares son: 

inocuas: limpias y desinfectadas;
completas: proporcionan las calorías requeridas;
balanceadas: 15-20% proteína, 50-55% carbohidratos, y  20-30% lípidos (grasas saludables)

Los platos plásticos que utilizamos ayudan a definir el tamaño de la porción adecuada para las necesidades de cada niño, a la vez que mantienen los sabores y texturas separados dentro de cada plato. 

Los talleres de Educación Familiar Nutricional ayudan a las madres a aplicar estos conceptos de nutrición básicos cuando preparan alimentos para su familia en casa. Los talleres ayudan a definir la cantidad de alimento necesaria para cada niño, porque cada uno tiene diferentes necesidades conforme a su edad, talla, genética, entorno familiar, nivel de actividad física, etc. 

Nuestro presupuesto se apoya casi por completo en donaciones de personas como, preocupadas por la salud y el futuro de los niños de México.